Un avance del informe sobre la coyuntura vitivinícola mundial, en 28 países productores y 114 mercados de consumo, realizado por la consultora británica Internacional Wine and Spirit Records (IWSR), para el salón Vinexpo 2009, a celebrar en el mes de junio en Burdeos, destaca que la producción de uva y el consumo mundial de vinos continuarán creciendo en los próximos años.
Según el avance de IWSR, la producción mundial de vino, que se incrementó un 1,8% por año entre 2003 y 2007, continuará manteniendo una evolución al alza en el siguiente quiquenio, de tal forma que se prevé un incremento del 3,8% entre 2008 y 2012.
En su opinión, la lista de los 10 países productores del mundo estará encabezada por Francia (algo que no cuadra con los datos de producciones de la UE), seguido de Italia, España, Estados Unidos, Argentina, Alemania y Chile, mientras que Australia saldrá de esa lista durante esta década, a consecuencia de sus problemas climatológicos.
En cuanto al consumo, la consultora IWSR destaca que se viene acelerando a nivel mundial desde 2007 y que desde 2003 a ese año, ha crecido un 6%. Entre 2003 y 2012, se prevé que el consumo de vinos tranquilos y espumosos crezca un 14%.
Entre los primeros países consumidores de vinos se encuentra Italia, seguida de Francia. Estados Unidos será uno de los que más crezcan entre 2008 y 2012, convirtiéndose en el mayor consumidor del mundo, en un horizonte de cuatro años, superando a Italia. Será de los que mas crezcan junto con Rusia (+24,5%) Y China (+36,7%). El consumo conjunto de estos dos últimos países se espera que supere al de España en 2012.
Estados Unidos será el país con mas gasto en vino para este año, con un 13,8% de incremento respecto a 2008, seguido de Reino Unido, Francia, Alemania e Italia.
El crecimiento más fuerte del consumo mundial de vinos se producirá en las botellas que se vendan a un precio de entre 4 y 8 euros, según el IWSR.
Los excedentes, a pesar del incremento del consumo mundial de vino, seguirán existiendo, aunque bajarán ligeramente a partir del 2009.
Crisis económica
Se espera que los efectos de la actual crisis económica sobre la ingesta de vino y bebidas espirituosas sean limitados, aunque afectará a corto plazo a los principales países consumidores, como los europeos y algunos asiáticos.